Hace tres meses una mujer entró en la farmacia preguntando por el magnesio glicinato "ese que sale en TikTok". Llevaba dos botes a punto de pagar y mientras me los enseñaba mencionó, casi de pasada, que tomaba pastillas para la tensión, otra para el corazón, una para los nervios y un diurético. Le pregunté cuál era el diurético. "Espironolactona, doctora", me dijo. Le pedí que me dejara un minuto para revisar interacciones. Resultado: si se hubiera tomado las dos cápsulas diarias de glicinato durante semanas habría tenido riesgo serio de hipermagnesemia con bradicardia. La salvé por los pelos. La salvó la duda y un minuto extra antes del ticket.

Esa escena se repite cada semana en farmacias y consultas. El magnesio glicinato se ha convertido en el suplemento estrella para dormir, para la ansiedad, para los calambres, para la migraña. Y como casi nadie lo considera un "medicamento de verdad", se toma sin pensar en las contraindicaciones reales. Las hay. Muchas. Y algunas son serias. Te las cuento sin paños calientes.

Cápsulas de magnesio glicinato sobre encimera con un vaso de agua y comprimidos al lado

Qué hace especial al glicinato frente a otros magnesios

Empecemos por entender qué estamos manejando. El magnesio glicinato (o bisglicinato) es magnesio unido a dos moléculas de glicina, un aminoácido con efectos calmantes propios. Esta forma quelada tiene biodisponibilidad alta (entre 30 y 40% de absorción real frente al 4% del óxido) y produce muy pocos efectos digestivos. No suele dar diarrea como el citrato o el cloruro. Y además el componente glicina aporta un extra de relajación nerviosa.

Por eso se ha vuelto el favorito para insomnio, ansiedad, calambres musculares, migraña, dolor menstrual y recuperación deportiva. Una cápsula típica aporta entre 100 y 200 mg de magnesio elemental. Las dosis terapéuticas habituales van de 200 a 400 mg/día. Suena inofensivo. Pero el magnesio es un mineral con efectos sistémicos potentes y se acumula en personas con función renal alterada o en combinación con ciertos fármacos.

El gran problema: insuficiencia renal aunque sea leve

Este es el riesgo número uno y el más subestimado. El magnesio se elimina mayoritariamente por orina. Si tu filtrado glomerular está por debajo de 60 ml/min (insuficiencia renal moderada), tu capacidad de eliminar magnesio cae y empieza a acumularse en sangre. La hipermagnesemia (magnesio elevado) puede provocar somnolencia anormal, debilidad muscular, bradicardia, hipotensión, parálisis respiratoria en casos extremos y paro cardíaco si los niveles llegan a ser muy altos.

El problema es que mucha gente mayor de sesenta tiene un filtrado entre 45 y 70 ml/min sin saberlo, porque hace años de su última analítica completa. Tomar 300-400 mg de magnesio glicinato al día durante meses en ese escenario puede llevar a hipermagnesemia silenciosa. Por eso la regla básica antes de iniciar suplementación crónica con cualquier magnesio: analítica con creatinina y filtrado glomerular reciente. Si no la tienes, no empieces.

"Hemos visto ingresos por bradicardia sintomática en personas mayores que tomaban magnesio sin saber que tenían función renal limítrofe. Es totalmente evitable con una analítica básica previa." — Dr. José Luis Llisterri, presidente de Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria.

Interacción con diuréticos: el escenario que más me preocupa

Hay dos familias de diuréticos con interacción significativa con magnesio. Los diuréticos ahorradores de potasio (espironolactona, eplerenona, amilorida) reducen también la eliminación de magnesio. Sumar suplementos puede provocar acumulación y los problemas descritos arriba. Si estás con uno de estos diuréticos (muy comunes en hipertensión arterial e insuficiencia cardiaca), no añadas magnesio glicinato sin consultar.

Los diuréticos de asa (furosemida, torasemida) y las tiazidas (hidroclorotiazida, clortalidona) hacen lo contrario: aumentan la eliminación de magnesio y pueden causar hipomagnesemia. Aquí el suplemento puede tener sentido, pero hay que ajustar bien y monitorizar. No es lo mismo tomar magnesio porque te lo recomienda el médico (correcto) que tomarlo por libre cuando estás ya con un diurético potente (riesgo de descontrol electrolítico).

Antibióticos y magnesio: la pareja imposible

El magnesio reduce la absorción de varias familias de antibióticos. Los más afectados son las quinolonas (ciprofloxacino, levofloxacino) y las tetraciclinas (doxiciclina, minociclina). El magnesio se une al antibiótico en el intestino y forma complejos que no se absorben. El resultado es que tu antibiótico tiene menos efecto y tu infección puede no resolverse bien. Esto es especialmente grave en infecciones urinarias resistentes o en tratamientos prolongados.

La regla: separa al menos dos horas la toma del antibiótico de la del magnesio. Mejor cuatro. Algunas guías recomiendan suspender el magnesio durante todo el ciclo antibiótico si es de corta duración. También afecta a algunos bifosfonatos para osteoporosis (alendronato, risedronato): hay que separar la toma al menos dos horas.

Hipotiroidismo y magnesio: el detalle que muchos farmacéuticos olvidan

Si tomas levotiroxina (Eutirox, Levothroid, Levoxyl) para el hipotiroidismo, el magnesio puede reducir su absorción si los tomas juntos. La levotiroxina se toma idealmente en ayunas, una hora antes del desayuno. Si tu magnesio glicinato lo tomas también por la mañana, asegúrate de separarlos al menos cuatro horas. Lo más práctico: levotiroxina al levantarte, desayuno una hora después, magnesio glicinato en la cena o antes de dormir.

No respetar esta separación puede provocar que tu hipotiroidismo se descontrole sin entender por qué, con TSH subiendo en analíticas a pesar de tomar tu tratamiento religiosamente. Es una causa frecuente de "fracaso terapéutico" silencioso que se resuelve simplemente reorganizando los horarios.

Situación o medicaciónRiesgo con glicinatoRecomendaciónDosis máxima si se usaControl necesario
Insuficiencia renal leve (FG 60-89)Bajo-moderadoPermitido con vigilancia200 mg/díaMg sérico a los 3 meses
Insuficiencia renal moderada (FG 30-59)AltoSolo bajo prescripción100 mg/día máximoMg sérico mensual
Insuficiencia renal severa (FG < 30)Muy altoContraindicado
Espironolactona, eplerenonaAltoEvitar combinaciónK+ y Mg+ trimestral
Furosemida, torasemidaBajoCompatible útil400 mg/díaIones cada 6 meses
Quinolonas, tetraciclinasReduce eficacia antibióticoSeparar 4 h o suspender
LevotiroxinaReduce absorción tiroideaSeparar 4 h obligatorio400 mg/díaTSH semestral
Bifosfonatos (alendronato)Reduce absorciónSeparar 2 h mínimo300 mg/día
Bloqueantes de los canales del calcioHipotensión aditivaVigilar tensión arterial300 mg/díaTA cada 2 semanas inicio
Embarazo y lactanciaGeneralmente seguroPermitido a dosis fisiológicas350 mg/díaBajo seguimiento obstétrico

Problemas digestivos y la falsa idea de que el glicinato no da diarrea

El glicinato es, efectivamente, la forma de magnesio con menos efectos digestivos. Pero no es inmune. A dosis altas (más de 400 mg/día) o en personas con intestino sensible, puede provocar heces blandas, dolor abdominal y náuseas. He visto casos de mujeres con síndrome de intestino irritable que con 200 mg/día de glicinato tenían cuatro o cinco deposiciones al día. Bajaron a 100 mg y se normalizaron.

La estrategia recomendable: empezar siempre con dosis bajas (100 mg/día), subir progresivamente cada cinco a siete días según tolerancia. Si aparece diarrea, bajar dosis o suspender. Tomar con comida también mejora la tolerancia. Y dividir la dosis en dos o tres tomas pequeñas a lo largo del día reduce mucho los problemas digestivos.

Personas con miastenia gravis: contraindicación absoluta

Aquí no hay matices. La miastenia gravis es una enfermedad neuromuscular autoinmune donde la transmisión del impulso nervioso al músculo está alterada. El magnesio, a dosis altas, agrava esa alteración y puede precipitar una crisis miasténica grave con debilidad muscular generalizada y compromiso respiratorio. Si tienes miastenia gravis, ningún tipo de suplementación con magnesio (oral o intravenosa) puede hacerse sin valoración estricta de neurología.

Lo mismo aplica a personas con otras enfermedades neuromusculares poco frecuentes (síndrome de Lambert-Eaton, neuropatía por anticuerpos contra canales de calcio). Si tienes cualquiera de estas condiciones, asume el magnesio glicinato como un fármaco potencialmente peligroso para ti y consulta antes de tomarlo.

"El magnesio a dosis suplementarias puede precipitar crisis miasténica en pacientes con miastenia gravis. Es una contraindicación que muchos pacientes desconocen porque les preocupa más el calcio o las hormonas." — Dra. Carmen Paradas, Sociedad Española de Neurología.

Bradicardia y bloqueos de la conducción cardiaca

Si tienes bradicardia significativa (frecuencia cardiaca habitualmente por debajo de 50 latidos/min) o algún tipo de bloqueo auriculoventricular conocido, el magnesio puede acentuar esos problemas. El magnesio enlentece la conducción cardiaca de forma fisiológica. En corazones sanos no se nota. En corazones con la conducción ya alterada, sí.

Esto incluye a personas que toman betabloqueantes (atenolol, bisoprolol, metoprolol) para arritmias o tras infarto, o calcioantagonistas no dihidropiridínicos (verapamilo, diltiazem). En estos casos, el magnesio puede potenciar el efecto bradicardizante. Si tomas alguno de estos fármacos y notas que tu pulso se vuelve muy lento o sientes mareos al ponerte de pie tras empezar magnesio, suspende y consulta.

El embarazo y la lactancia: matices importantes

Durante el embarazo, el magnesio es bastante seguro a dosis fisiológicas (300-350 mg/día) y puede tener beneficios para reducir calambres en piernas y mejorar el sueño. Eso sí: no automediarse. Hay que comentarlo en consulta de ginecología, sobre todo si se toman otros suplementos como hierro y calcio, que pueden interaccionar en absorción.

Lo que sí está claramente contraindicado durante embarazo es el magnesio intravenoso por cuenta propia (esto suena raro pero pasa con "terapias alternativas") y dosis muy altas orales (más de 500 mg/día) sin indicación obstétrica clara. En lactancia, las dosis suplementarias normales son compatibles. El magnesio pasa a leche materna pero en cantidades reguladas.

Efectos secundarios menos conocidos a vigilar

Más allá de los descritos, hay algunos efectos secundarios que la gente suele atribuir a otras causas y que pueden ser por el magnesio. Hipotensión postural (mareos al ponerse de pie de golpe), sensación de calor en cara, palpitaciones leves, debilidad muscular generalizada que no se explica por el ejercicio, somnolencia diurna excesiva.

Si has empezado magnesio glicinato hace pocas semanas y notas alguno de estos síntomas, valora si pueden estar relacionados antes de echarle la culpa a otra cosa. Suspender una semana y ver si mejoran es una prueba diagnóstica sencilla y reveladora.

Mi opinión tras años recomendando y desaconsejando glicinato

El magnesio glicinato es, en líneas generales, un suplemento útil, seguro y bien tolerado para la mayoría de la población adulta sana. Para insomnio leve, calambres musculares ocasionales, dolor menstrual, ansiedad funcional, recuperación tras ejercicio intenso, suele funcionar bien y mejorar calidad de vida.

Pero no es agua. No es una vitamina inofensiva. Es un mineral con efectos electrofisiológicos importantes que puede causar problemas serios en personas con función renal alterada, enfermedades neuromusculares, ciertos tratamientos cardíacos o ciertos antibióticos. Antes de empezar a tomarlo de forma crónica, mírate al espejo y haz dos preguntas: ¿tengo alguna enfermedad crónica? ¿tomo algún fármaco regular? Si la respuesta a cualquiera es sí, pregunta a tu médico o farmacéutico antes que a TikTok.

Cuándo es preferible otra forma de magnesio en vez del glicinato

El glicinato es genial para muchas cosas pero no es el rey universal. Cada forma de magnesio tiene su especialidad clínica. El citrato de magnesio se absorbe muy bien y tiene efecto laxante suave: perfecto para estreñimiento crónico, no tanto si tienes intestino sensible. El malato de magnesio se asocia a buen perfil de energía celular (cofactor del ciclo de Krebs) y se usa en fibromialgia y fatiga crónica. El treonato de magnesio cruza la barrera hematoencefálica mejor y se está estudiando en deterioro cognitivo y memoria.

El cloruro de magnesio (transdérmico o oral) es muy biodisponible pero tiene sabor amargo intenso. El óxido de magnesio es el peor absorbido (solo 4%) pero el más barato y a menudo se usa en preparados comerciales por economía: si ves un bote de magnesio muy barato, sospecha que es óxido. Para una mujer con calambres musculares, insomnio y ansiedad típica, el glicinato sigue siendo la mejor opción inicial. Para otras indicaciones específicas, valorar otras formas.

Y hay combinaciones inteligentes: algunos productos premium llevan tres o cuatro formas de magnesio juntas (glicinato + malato + treonato + citrato) buscando aprovechar las ventajas de cada una. Son más caros (35-50 euros el bote) pero pueden tener sentido en casos complejos. Para una persona sana que solo busca dormir mejor, glicinato puro es suficiente y mucho más económico.

Cómo distinguir un glicinato verdadero de uno "buffered" o falseado

Aquí hay un truco que la mayoría de consumidores ignora. Mucho "magnesio glicinato" del mercado en realidad es lo que se llama "buffered glycinate" o "magnesio bisglicinato buffered con óxido". Eso significa que parte del magnesio que crees comprar como glicinato es en realidad óxido (mal absorbido y más barato) disfrazado bajo el nombre comercial atractivo.

Cómo detectarlo: mira la etiqueta. Si en la lista de ingredientes el primero o segundo es "magnesio óxido" o "óxido de magnesio", aunque luego ponga "bisglicinato" o "glicinato", estás ante un producto buffered. El verdadero glicinato puro debe listar solo "bisglicinato de magnesio" o "magnesio bisglicinato (quelato TRAACS)" como única forma de magnesio.

Marcas reconocidas con glicinato puro de calidad: Doctor's Best (con TRAACS de Albion), Solgar, Pure Encapsulations, Thorne, Now Foods (la línea premium). En España, marcas como Sura Vitasan, Drasanvi en su línea premium, Vegavero y algunos productos farmacéuticos especializados. Pagar entre 0,25 y 0,50 € por dosis es razonable; muy por debajo es sospechoso.

Las pastillas para los nervios y el detalle que cambia todo

Aquí viene un asunto que veo cada semana en farmacia y que pocos médicos comentan. Las benzodiacepinas (lorazepam, diazepam, alprazolam, clonazepam, lormetazepam) son fármacos depresores del sistema nervioso central. El magnesio, especialmente el glicinato por su componente glicina (que es un neurotransmisor inhibitorio), tiene también un efecto calmante sobre el sistema nervioso. Combinarlos no es prohibición absoluta, pero sí puede potenciar la sedación.

Si tomas Orfidal, Lexatin, Trankimazin, Noctamid o similares y empiezas con glicinato a dosis alta antes de dormir, puede que te despiertes con más somnolencia residual al día siguiente. En general no es peligroso, pero sí puede afectar a tu capacidad de concentración y a la conducción. Empieza con dosis bajas (100 mg) y observa cómo te despiertas las primeras dos semanas. Si notas resaca anormal, baja dosis o cambia el horario.

Lo mismo aplica a antidepresivos sedantes (mirtazapina, trazodona) y a antipsicóticos atípicos (quetiapina, olanzapina). El glicinato es compatible pero potencia la sedación. Coordínalo con tu psiquiatra si llevas tratamiento crónico para tener una pauta limpia y sin sorpresas.

El glicinato y los suplementos que la gente combina sin pensar

Hay combinaciones de suplementos que parecen inocentes pero que suman efectos sobre la presión arterial, el sueño o el sistema cardiovascular. Magnesio + melatonina + valeriana + L-teanina al acostarse es una combinación frecuente en personas con insomnio. En la mayoría es bien tolerada, pero en algunas provoca somnolencia muy marcada, hipotensión por la mañana o sueños extraños. Si tomas tres o cuatro suplementos juntos por la noche, valora qué aporta cada uno y si todos son realmente necesarios.

Magnesio + potasio + bicarbonato: combinación frecuente en deportistas. Si tomas IECAs (Ramipril, Enalapril) o ARA-II (Losartán, Valsartán, Olmesartán) para la tensión, sumar potasio suplementario es arriesgado. Estos fármacos retienen potasio y la hiperpotasemia puede ser grave. El magnesio no aumenta el potasio directamente pero a veces va incluido en formulaciones combinadas que sí lo aportan.

Mira las etiquetas. Lee composiciones completas. No te fíes del nombre del producto. Hay "fórmulas para dormir" que incluyen siete activos distintos y donde el magnesio es solo uno más entre varios con efectos sobre tu cuerpo.

Los protocolos médicos donde el magnesio está formalmente desaconsejado

Voy a enumerarlos porque pocos farmacéuticos los conocen y muchos médicos los pasan por alto. Bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado: el magnesio enlentece la conducción y puede empeorar el bloqueo. Pacientes con marcapasos por bradiarritmias: cuidado especial. Síndrome de QT largo congénito o adquirido: aunque el magnesio se usa a veces en torsade de pointes, en otros contextos puede ser ambivalente.

Pacientes con hipocalcemia previa no diagnosticada: el magnesio puede agravar la hipocalcemia y precipitar tetania o arritmias. Antes de iniciar magnesio crónico en personas con calambres importantes, vale la pena medir calcio sérico también, no solo magnesio.

Hipotensión arterial sintomática (TA habitualmente por debajo de 100/60 con mareos): el magnesio relaja vasos y baja tensión. En estos pacientes, dosis altas pueden provocar lipotimia. Empezar con dosis muy bajas y monitorizar tensión es lo prudente.

Insuficiencia suprarrenal (enfermedad de Addison, hipopituitarismo): estos pacientes tienen alteraciones electrolíticas complejas. Cualquier suplemento mineral debe pasar por su endocrino. El magnesio no es excepción.

Por qué algunas personas no notan ningún efecto: la trampa de la analítica normal

Mucha gente prueba magnesio glicinato durante semanas y no nota nada. Cero mejora en sueño, cero cambio en calambres, ninguna diferencia. Antes de pensar que el suplemento es malo, hay que considerar varias cosas. Primero: la analítica de magnesio en sangre (magnesio sérico) es engañosa. Solo el 1% del magnesio del cuerpo está en sangre. Puedes tener magnesio sérico normal y, aun así, déficit intracelular importante. La medición más fiable es magnesio eritrocitario o, ideal, magnesio en glóbulos rojos.

Segundo: la dosis. Mucha gente toma 100-150 mg/día y espera milagros. Para problemas reales (insomnio crónico, migraña, calambres severos), las dosis efectivas suelen ser 300-400 mg/día durante al menos 6-8 semanas. Dosis bajas durante poco tiempo no funcionan.

Tercero: el contexto. Si tomas café en exceso (más de 4 tazas/día), bebes alcohol regular, fumas, tienes mucho estrés, no haces ejercicio y duermes mal, ningún suplemento aislado va a compensar todo eso. El magnesio puede ayudar como pieza, no como milagro solitario.

Los niños y adolescentes: ¿puede una madre dárselo por libre?

Otra consulta frecuente. El magnesio glicinato se usa cada vez más en niños con problemas de sueño, ansiedad escolar, TDAH, calambres en crecimiento, migrañas infantiles. La buena noticia es que, a dosis adecuadas al peso (5-6 mg/kg/día como referencia general), es bastante seguro. La mala es que muchas madres calculan la dosis "a ojo" basándose en lo que la cápsula adulta marca y eso puede ser excesivo para un niño de 25-30 kilos.

Para niños menores de 12 años, lo prudente es pedir orientación al pediatra antes de iniciar suplementación crónica con magnesio. Los formatos líquidos o polvos solubles permiten dosis ajustadas y son preferibles a las cápsulas adultas. En adolescentes con migraña, el magnesio glicinato a 200-300 mg/día es una opción razonable que muchos neuropediatras manejan, pero siempre con su seguimiento.

El falso miedo al magnesio "natural" del agua mineral

Un detalle curioso. Muchas mujeres preocupadas por su salud beben agua mineral rica en magnesio (Solán de Cabras, Vichy Catalan, Mondariz) pensando en sus huesos o su sueño. Estas aguas aportan típicamente 50-120 mg de magnesio por litro. Si bebes dos litros al día, eso son 100-240 mg de magnesio extra, lo cual no es despreciable.

Si además tomas un suplemento de glicinato con 200 mg, estás sumando 300-450 mg diarios solo por estas dos fuentes, sin contar el magnesio de la dieta (verduras, frutos secos, cacao). El total puede acercarse o superar los 500-600 mg/día, lo cual puede dar problemas digestivos en personas sensibles o riesgo añadido si tienes alguna de las contraindicaciones descritas antes. Cuenta el magnesio total, no solo el del bote.

Preguntas frecuentes sobre contraindicaciones del magnesio glicinato

¿Puedo tomar magnesio glicinato si tengo la tensión alta?
Sí, en general es compatible y puede ayudar a reducir ligeramente la tensión. Las precauciones son con diuréticos ahorradores de potasio y con dosis altas si tomas múltiples antihipertensivos.

¿Cuánto magnesio es seguro tomar al día?
La dosis máxima segura para población adulta sana es de 350 mg/día como suplemento (lo que viene de alimentos no cuenta para este límite). Por encima aumenta el riesgo de diarrea y, en algunos casos, otros efectos.

¿El magnesio glicinato puede interferir con anticoagulantes?
A diferencia de la vitamina K, el magnesio no interfiere con anticoagulantes orales clásicos ni con los nuevos. Es uno de los suplementos compatibles con Sintrom, Eliquis, Xarelto y similares.

¿Da insomnio al revés o realmente ayuda a dormir?
A la mayoría de personas le ayuda a dormir mejor. Pero en un pequeño porcentaje (especialmente si se toma muy tarde y a dosis alta) puede provocar agitación paradójica o sueños vívidos. Si pasa, baja dosis o tómalo en la cena en vez de antes de dormir.

¿Puedo tomarlo si tengo hipotiroidismo y Eutirox?
Sí, pero respetando una separación mínima de cuatro horas entre la levotiroxina (en ayunas matutinas) y el magnesio (cena o noche). Si lo tomas todo junto, tu tiroides puede descontrolarse.

¿Es bueno para la migraña o tiene riesgos?
Sí, hay evidencia de reducción de frecuencia de crisis migrañosas con dosis de 400-600 mg/día durante al menos tres meses. Las contraindicaciones generales aplican igualmente.

¿Cómo sé si tengo función renal alterada antes de empezar?
Pidiendo a tu médico una analítica básica con creatinina y filtrado glomerular estimado (eGFR). Es una analítica rutinaria que la mayoría de personas tienen. Si tienes más de 60 años y no te la has hecho en los últimos dos años, pídela antes de empezar.

¿Se puede combinar con melatonina?
Sí, son compatibles y a veces se usan juntos para el insomnio. No hay interacciones conocidas relevantes. Combinaciones comerciales de magnesio + melatonina son frecuentes y bien toleradas.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse el efecto?
Para calambres y sueño, entre dos y cuatro semanas. Para ansiedad y migraña, entre seis y doce semanas. La constancia es clave. Tomarlo cinco días y abandonar no permite evaluar nada.

¿Hay que descansar de él o se puede tomar para siempre?
A dosis fisiológicas (200-300 mg/día) y con función renal normal, puede tomarse de forma indefinida. Revisión anual de ionograma y función renal es razonable si lo tomas más de un año seguido.

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Sobre este articulo: Contenido elaborado para labotika.es. Actualizado 2026-06-12.
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