Contraindicaciones del ginkgo biloba: cuándo no debes tomarlo

Respuesta rápida: cuándo no tomar ginkgo biloba

El ginkgo biloba está desaconsejado si tomas anticoagulantes orales (acenocumarol, warfarina, apixabán, rivaroxabán, dabigatrán, edoxabán) o antiagregantes (ácido acetilsalicílico, clopidogrel, ticagrelor, prasugrel), si padeces un trastorno de la coagulación, si tienes epilepsia o antecedentes de convulsiones, durante el embarazo y la lactancia, y en menores de 18 años. Debe suspenderse entre una y dos semanas antes de cualquier cirugía o procedimiento dental. El motivo de fondo es doble: su efecto sobre la agregación plaquetaria y su capacidad para alterar enzimas hepáticas que metabolizan otros medicamentos.

El ginkgo tiene un problema de percepción. Se vende sin receta en farmacias, parafarmacias y herbolarios, lleva décadas rodeado de la idea de que «mejora la memoria y la circulación» y arrastra el aura de inocuidad que acompaña a todo lo que se llama natural. La realidad regulatoria es bastante más matizada: en la Unión Europea existe una monografía de la EMA que lo trata como medicamento a base de plantas, con contraindicaciones, advertencias y un apartado de interacciones que ocupa varias páginas. Que se compre sin receta no significa que sea neutro para quien toma tres o cuatro fármacos crónicos.

Esta guía repasa qué se sabe con solidez, qué se apoya solo en notificaciones aisladas y qué se ha estudiado y no se ha confirmado. Distinguir esos tres niveles importa: presentar un caso publicado como si fuera una certeza asusta sin motivo, y presentar una precaución regulatoria como si fuera una exageración deja a alguien sin avisar. Nada de lo que leas aquí sustituye a tu médico o a tu farmacéutico, y menos si ya tienes tratamiento crónico.

Qué es el ginkgo y por qué tiene contraindicaciones

Ginkgo biloba L. es un árbol originario de China, el único superviviente de su familia y el ejemplo de libro de fósil viviente: su linaje se remonta a más de 200 millones de años. Lo que se usa en los preparados comerciales no es la semilla, sino la hoja, de la que se obtiene un extracto seco refinado y cuantificado.

Dos familias de compuestos concentran la actividad farmacológica y también los problemas:

Un tercer grupo, los ácidos ginkgólicos, no aporta beneficio y sí toxicidad: son alergénicos y están emparentados químicamente con el urushiol de la hiedra venenosa, el anacardo y el mango. Por eso los extractos de calidad farmacéutica se refinan hasta dejarlos por debajo de 5 partes por millón. Un producto que no declare ese límite es, sencillamente, un producto peor caracterizado.

La ginkgotoxina (4'-O-metilpiridoxina) se concentra en la semilla, no en la hoja. Es una antivitamina B6 que bloquea la síntesis de GABA y puede provocar convulsiones; el cuadro clásico de intoxicación aparece en países donde se consumen semillas de ginkgo tostadas en cantidad. Los extractos de hoja bien fabricados contienen cantidades muy inferiores, pero es el argumento por el que la epilepsia figura como situación a evitar.

Complemento alimenticio o medicamento: la distinción que lo cambia todo

Aquí está el malentendido que genera más confusión en la farmacia, y conviene entenderlo antes de mirar ninguna etiqueta. En España conviven dos figuras legales distintas bajo el mismo nombre comercial de «ginkgo».

Medicamento tradicional a base de plantas

Está registrado en la AEMPS, tiene número de registro, prospecto, ficha técnica y control de farmacovigilancia. Se apoya en la monografía comunitaria del HMPC (el Comité de Medicamentos a Base de Plantas de la EMA) sobre Ginkgo biloba L., folium. Esa monografía distingue dos vías:

Complemento alimenticio

Se rige por el Real Decreto 1487/2009 y por la normativa alimentaria general. No tiene indicación terapéutica, no puede prometer resultados clínicos y no pasa el mismo filtro de calidad de un medicamento. Y aquí está el punto que casi ninguna web dice claramente:

El ginkgo biloba no tiene ninguna declaración de propiedades saludables autorizada en la Unión Europea. Sus solicitudes relacionadas con memoria, función cognitiva y circulación sanguínea recibieron dictamen desfavorable y no figuran en la lista del Reglamento (UE) 432/2012.Marco aplicable: Reglamento (CE) 1924/2006 y Reglamento (UE) 432/2012

Traducción práctica: si un bote de complemento alimenticio con ginkgo te promete memoria, concentración o circulación, esa alegación no está autorizada. Puede ser un producto correcto y bien fabricado, pero el mensaje del envase no tiene respaldo regulatorio. Solo la versión registrada como medicamento tradicional puede declarar para qué sirve, y lo hace con la redacción exacta que le permite su ficha técnica.

Esta distinción tiene una consecuencia sobre la seguridad que suele pasarse por alto: el medicamento lleva prospecto con contraindicaciones e interacciones, y el complemento no está obligado a incluir ese detalle. Mucha gente toma ginkgo sin haber leído nunca una advertencia sobre anticoagulantes, simplemente porque su envase no la traía.

Contraindicaciones y situaciones de riesgo, una a una

Hipersensibilidad conocida

Es la única contraindicación absoluta en sentido estricto: alergia al ginkgo o a cualquier excipiente del preparado. Las reacciones van desde dermatitis de contacto —clásicamente por la pulpa de la semilla, rica en ácidos ginkgólicos— hasta cuadros sistémicos. Si has reaccionado alguna vez, evítalo y coméntalo con tu alergólogo, sobre todo si también reaccionas al mango o al anacardo, por el parentesco químico ya comentado.

Trastornos de la coagulación

Hemofilia, enfermedad de von Willebrand, trombocitopenia u otras alteraciones hereditarias o adquiridas de la hemostasia. Añadir un antagonista del PAF a una situación que ya predispone al sangrado no compensa por un beneficio que, como verás más abajo, es modesto incluso en el mejor de los escenarios.

Anticoagulación oral

Conviene corregir un error que circula por medio internet: Sintrom es acenocumarol, no warfarina. Ambos son antivitamina K y comparten el mismo problema de fondo, pero no son el mismo principio activo; la warfarina se comercializa en España con otro nombre. La precaución se extiende igualmente a los anticoagulantes orales de acción directa: apixabán, rivaroxabán, dabigatrán y edoxabán.

La recomendación estándar es no asociar ginkgo a ninguno de ellos sin que lo autorice quien controla tu anticoagulación. Más adelante verás por qué la evidencia es menos rotunda de lo que suele contarse, y por qué aun así la precaución se mantiene.

Tratamiento antiagregante

Ácido acetilsalicílico a dosis bajas, clopidogrel, ticagrelor o prasugrel, prescritos tras un infarto, un ictus, la colocación de un stent o por riesgo cardiovascular alto. El efecto teórico se suma. Consúltalo con tu cardiólogo antes de añadir nada.

Epilepsia y antecedentes de convulsiones

Doble motivo. Por un lado, el contenido residual de ginkgotoxina. Por otro, se han notificado casos de crisis en personas estabilizadas con anticonvulsivantes que añadieron ginkgo, compatibles con una pérdida de eficacia del tratamiento antiepiléptico. Con un margen terapéutico tan estrecho y unas consecuencias tan serias, la decisión sensata es evitarlo.

Embarazo y lactancia

No hay datos de seguridad suficientes. Se suma el posible efecto sobre la agregación plaquetaria, poco deseable de cara al parto, y la ausencia de información sobre paso a leche materna. Las monografías europeas lo desaconsejan en ambas etapas. Si estás embarazada y lo has estado tomando, no te alarmes: suspéndelo y coméntalo en tu próxima revisión.

Menores de 18 años

No se ha establecido seguridad ni eficacia en población pediátrica, así que no se recomienda su uso.

Insuficiencia hepática o renal

No es una contraindicación formal, pero tampoco hay estudios de ajuste de dosis en estas poblaciones. Con función hepática o renal alterada, decide con tu médico.

Riesgo hemorrágico: qué demuestran los datos y qué no

Esta es la sección que casi nadie escribe con honestidad, y merece la pena hacerlo bien porque es donde se concentran las decisiones importantes.

Lo que hay a favor del riesgo. Existe un mecanismo biológico plausible y bien descrito: el ginkgólido B antagoniza el factor activador de plaquetas. Y existe una serie de notificaciones publicadas de hemorragias en personas que tomaban ginkgo, incluidos hematomas subdurales espontáneos, hemorragia intracerebral, hipema y sangrado postquirúrgico. Algunas de esas notificaciones describen la resolución del cuadro al retirar el producto.

Lo que hay en contra. Cuando el asunto se ha estudiado de forma controlada, los resultados han sido bastante menos llamativos. Los ensayos en voluntarios sanos que combinaron ginkgo con warfarina no encontraron cambios relevantes en el INR ni en la farmacocinética del anticoagulante. Las revisiones que han agrupado ensayos midiendo parámetros de hemostasia y agregación plaquetaria tampoco han encontrado un efecto consistente. Y en los grandes ensayos de larga duración con extracto normalizado en personas mayores, el número de episodios hemorrágicos no se separó de forma clara del grupo placebo.

La mayor parte de la alarma sobre el ginkgo y el sangrado procede de casos aislados, no de ensayos controlados. Eso no la invalida: en seguridad de medicamentos, una señal de farmacovigilancia con mecanismo plausible detrás basta para recomendar precaución, aunque los ensayos no la hayan reproducido.Criterio general de farmacovigilancia

Qué hacer con esa contradicción. No hay que elegir entre «es peligrosísimo» y «es un bulo». La lectura razonable es esta: en una persona sana, sin medicación y con un extracto de calidad, el riesgo hemorrágico atribuible al ginkgo parece bajo. En una persona anticoagulada, antiagregada, con trastorno de la coagulación o a punto de operarse, el margen de error es mucho menor y el beneficio esperable es modesto, así que la balanza se inclina claramente hacia no tomarlo. Las fichas técnicas y las monografías mantienen la advertencia por ese motivo, y es la postura que conviene seguir.

Un matiz añadido que sí está bien establecido: muchas de las personas que toman ginkgo son mayores de 65 años con polimedicación, fragilidad y riesgo de caídas. En ese perfil, cualquier factor que empeore la hemostasia convierte un golpe menor en un problema mayor, y ese razonamiento no depende de que los ensayos hayan detectado o no la señal.

Interacciones farmacológicas documentadas

La tabla recoge las interacciones descritas en las monografías y en la literatura, indicando el nivel de evidencia real de cada una. Fíjate en esa última columna: no todas pesan lo mismo.

Grupo farmacológicoEjemplosInteracción descritaNivel de evidencia
Anticoagulantes oralesAcenocumarol, warfarina, apixabán, rivaroxabán, dabigatrán, edoxabánPosible aumento del riesgo hemorrágico por suma de mecanismosCasos publicados; ensayos controlados no confirman cambio de INR. Precaución mantenida
AntiagregantesÁcido acetilsalicílico, clopidogrel, ticagrelor, prasugrelEfecto antiplaquetario aditivo teóricoPlausibilidad mecanística y casos aislados
AINEIbuprofeno, naproxeno, diclofenacoRiesgo de sangrado digestivo sumado al propio del AINECasos aislados; precaución razonable
Antidepresivos ISRS/ISRNSertralina, fluoxetina, paroxetina, escitalopram, venlafaxinaLos ISRS ya elevan por sí solos el riesgo de sangrado; efecto potencialmente aditivoTeórica
AnticonvulsivantesFenitoína, valproato, carbamazepinaNotificaciones de crisis por posible pérdida de eficaciaCasos publicados; consecuencia grave
Inhibidores de la bomba de protonesOmeprazol, pantoprazol, esomeprazolInducción de CYP2C19: descenso de las concentraciones del IBPEstudio en humanos, magnitud dependiente del genotipo
AntirretroviralesEfavirenzDescenso de concentraciones plasmáticas del antirretroviralCasos publicados; relevante por riesgo de resistencias
Antagonistas del calcioNifedipinoAumento de concentraciones y de efectos como cefalea o mareoEstudio en humanos, tamaño pequeño
AntidiabéticosInsulina, metformina, sulfonilureasPosible modificación del control glucémico en cualquier direcciónInconsistente; conviene monitorizar
TrazodonaUn caso publicado de sedación profunda en un paciente con demenciaCaso único, causalidad no establecida
IMAOSelegilina, tranilciprominaActividad inhibidora de MAO observada in vitro; no confirmada en estudios en humanosTeórica, no demostrada clínicamente
Diuréticos tiazídicosHidroclorotiazida, clortalidonaElevación tensional descrita en un caso antiguoAnecdótica

Dos advertencias sobre cómo leer esta tabla. La primera: «teórica» no significa «inventada», significa que hay un motivo para sospecharla y todavía no hay un estudio que la mida. La segunda: aunque una interacción sea anecdótica, si estás en un tratamiento con margen terapéutico estrecho —anticoagulación, antiepilépticos, antirretrovirales, inmunosupresores, oncología— la respuesta prudente sigue siendo no añadir ginkgo por tu cuenta.

Ginkgo y citocromo P450

Buena parte de las interacciones anteriores no vienen del efecto sobre las plaquetas, sino del hígado. El extracto de ginkgo modifica la actividad de varias isoenzimas del citocromo P450 y del transportador glicoproteína P, que es el sistema por el que se metabolizan y se expulsan la mayoría de los medicamentos orales.

SistemaEfecto atribuido al ginkgoConsecuencia esperableFármacos de referencia
CYP2C19InducciónMenos fármaco activo en sangre, posible pérdida de eficaciaOmeprazol, clopidogrel (profármaco), algunos antiepilépticos
CYP3A4Resultados contradictorios entre estudiosNo se puede predecir la dirección del cambioEstatinas, muchos inmunosupresores, antirretrovirales
CYP2C9Efecto no confirmado en humanosExplicaría la falta de cambio del INR con warfarinaWarfarina, algunos antidiabéticos orales
CYP1A2 y CYP2D6Sin efecto clínicamente relevante demostradoInteracción improbable por esta víaCafeína, algunos antidepresivos

El caso del clopidogrel merece una nota aparte, porque va en dirección contraria a lo que la intuición dicta. El clopidogrel es un profármaco que necesita ser activado, y el CYP2C19 participa en esa activación. Un inductor de CYP2C19 no reduciría necesariamente su efecto; podría incluso aumentarlo. Sumado al efecto antiplaquetario propio del ginkgo, la combinación sigue estando desaconsejada, pero por acumulación de incertidumbre más que por un mecanismo simple.

Con las estatinas, los inmunosupresores tras un trasplante y los tratamientos oncológicos orales la regla es la misma y no admite matices: nada de plantas medicinales por libre. En esos contextos, una variación del 20 % en la concentración plasmática no es un detalle académico.

Cirugía, dentista y procedimientos invasivos

Es probablemente la recomendación más útil de toda esta guía, porque afecta a mucha gente y casi nadie la conoce.

Suspende el ginkgo entre una y dos semanas antes de cualquier intervención quirúrgica programada. La pauta se aplica también a lo que la gente no considera cirugía: extracción de muelas o de cordales, implantes dentales, cirugía de cataratas, biopsias, infiltraciones, cirugía dermatológica y procedimientos estéticos. Confirma el plazo con tu anestesista, porque puede ampliarlo según el procedimiento y el resto de tu medicación.

En la consulta de preanestesia hay que declarar plantas medicinales y complementos alimenticios igual que los medicamentos con receta. La mayoría de los pacientes no los mencionan porque no los consideran «medicación», y ese silencio es el que genera el problema.Práctica habitual en evaluación preanestésica

Si te operan de urgencia y tomabas ginkgo, dilo. No hay antídoto ni maniobra especial, pero el equipo puede vigilar la hemostasia con más atención. Y lleva contigo el envase: la composición exacta importa más que el nombre comercial.

Efectos adversos descritos

En las fichas técnicas, la mayoría de los efectos adversos del ginkgo se clasifican como frecuencia no conocida o poco frecuentes. Son estos:

Cefalea. De los más notificados, y con un punto irónico dado que a menudo se toma para lo contrario. Suele aparecer al inicio y ceder.

Trastornos digestivos. Náuseas, molestia gástrica, diarrea. Mejoran tomándolo con comida.

Mareo y sensación de inestabilidad. Sobre todo en las primeras tomas.

Sangrados menores. Hematomas sin traumatismo recordado, encías que sangran al cepillarse, epistaxis ocasional, reglas más abundantes. Cualquiera de ellos justifica suspender y consultar, porque son la señal precoz de que la hemostasia se ha movido.

Palpitaciones. Habitualmente benignas, pero merecen valoración si persisten.

Reacciones cutáneas. Prurito, eritema, urticaria. Suspender de inmediato.

Convulsiones. Raras, descritas sobre todo en personas con epilepsia previa.

Hemorragias mayores. Las notificaciones más serias corresponden a hemorragia intracraneal, hematoma subdural y sangrado digestivo, generalmente tras un uso prolongado y con mucha frecuencia en combinación con anticoagulantes o antiagregantes. Son poco frecuentes, pero son la razón por la que existe todo el apartado de precauciones.

Grupos que necesitan precaución añadida

Personas mayores polimedicadas

Es el grupo que más ginkgo consume y el que más riesgo acumula, por una coincidencia desafortunada: son quienes buscan mejorar la memoria y también quienes llevan cinco o seis fármacos crónicos. Antes de empezar, lleva la lista completa de medicación —incluida la de «solo cuando me duele»— a tu médico o a tu farmacéutico. La revisión lleva cinco minutos y evita el 90 % de los problemas descritos en esta página.

Hipertensión

Los efectos sobre la tensión arterial descritos en estudios son pequeños e inconsistentes: alguno la baja ligeramente, otros no la modifican. No es motivo para evitarlo, sí para automedirte la tensión durante las primeras semanas si ya la tienes tratada.

Diabetes

Los datos sobre glucemia son igualmente contradictorios. Si tomas insulina o antidiabéticos orales, refuerza los controles durante el primer mes y comenta cualquier cambio con tu endocrino.

Acúfenos y vértigo

Es una de las indicaciones tradicionales más buscadas y la que genera más decepción. La evidencia disponible es débil y heterogénea. Si decides probarlo, hazlo con expectativas realistas, con un plazo definido de antemano y descartando antes causas tratables del acúfeno con un otorrinolaringólogo.

Personas con riesgo de caídas

Osteoporosis, sarcopenia, inestabilidad de la marcha, uso de benzodiacepinas. En este perfil, cualquier alteración de la hemostasia amplifica las consecuencias de una caída trivial. Es el argumento clínico más sólido para no tomarlo sin supervisión.

Memoria y circulación: qué dice la evidencia

Si vas a asumir contraindicaciones, lo justo es saber qué se recibe a cambio. Sin adornos.

Prevención de la demencia en personas sanas

Aquí la respuesta es clara y negativa. Dos grandes ensayos independientes lo pusieron a prueba:

Con dos ensayos de ese tamaño y duración apuntando en la misma dirección, la conclusión es sólida: tomar ginkgo para prevenir el Alzheimer no está justificado. Lo que sí tiene evidencia preventiva son el ejercicio físico regular, el control de la tensión arterial y del colesterol, no fumar, dormir bien, mantener actividad cognitiva y social y tratar la hipoacusia.

Personas sanas que quieren «más memoria»

Los estudios en adultos sanos sin deterioro dan resultados muy modestos o directamente nulos. Si no tienes ningún problema cognitivo, la expectativa razonable es que no notes nada.

Deterioro cognitivo leve y demencia establecida

Es el terreno donde la monografía europea reconoce uso bien establecido, con dosis de 120 a 240 mg diarios de extracto normalizado. Los ensayos muestran mejoras pequeñas pero medibles en escalas cognitivas, en actividades de la vida diaria y en la carga percibida por el cuidador. Las revisiones sistemáticas han sido críticas con la heterogeneidad de los estudios y con la calidad de los más antiguos, así que el resumen honesto es: efecto modesto, evidencia desigual, papel coadyuvante y siempre con diagnóstico y supervisión médica previos.

Claudicación intermitente e insuficiencia venosa

En claudicación intermitente, los ensayos muestran un aumento pequeño de la distancia recorrida sin dolor, claramente inferior al del ejercicio supervisado y al del tratamiento farmacológico estándar. En insuficiencia venosa crónica hay opciones con mejor respaldo. En ninguno de los dos casos sustituye al abordaje de los factores de riesgo cardiovascular.

Etiqueta y calidad del producto

No vamos a darte una lista de marcas recomendadas: no hemos realizado ningún ensayo ni análisis propio, y una tabla de puntuaciones sin laboratorio detrás sería inventada. Lo que sí puedes hacer es leer la etiqueta con criterio. Esto es lo que hay que buscar:

Señales para desconfiar: productos comprados en marketplaces internacionales sin responsable europeo identificable, envases que prometen resultados concretos en un plazo determinado, «fórmulas» con quince ingredientes en las que el ginkgo aparece sin cantidad declarada, y cualquier presentación de hoja a granel o tintura casera, donde la dosis real es imposible de conocer.

Dosis de las monografías oficiales

Estos rangos proceden de las monografías y de la literatura clínica. No son una prescripción y no sustituyen a la pauta que te indique un profesional sanitario.

SituaciónRango descritoRepartoPlazo de evaluación
Deterioro cognitivo asociado a la edad, demencia leve120-240 mg/día de extracto normalizadoUna o dos tomas8-12 semanas antes de juzgar respuesta
Molestias circulatorias leves120-240 mg/díaDos o tres tomas6-8 semanas
Acúfenos y vértigo (uso tradicional)120-160 mg/díaDos tomas8-12 semanas, con expectativas realistas
Inicio en persona sin experiencia previaEmpezar por el extremo bajo del rangoCon alimento, para reducir molestias digestivasRevisar tolerancia a las 2 semanas

Dos apuntes prácticos. El primero: el ginkgo no tiene efecto agudo. Tomarlo el día antes de un examen no sirve de nada, porque los ensayos miden el efecto a partir de las ocho semanas. El segundo: el uso continuado más allá de unos meses sin revisar la indicación no tiene sentido. Si a las doce semanas no notas nada, la respuesta correcta es suspender, no doblar la dosis. Y suspenderlo no produce síndrome de retirada, así que se puede dejar de un día para otro.

Combinarlo con otros suplementos

Las interacciones no terminan en los medicamentos con receta. Estas combinaciones merecen atención:

Otras plantas y nutrientes con efecto sobre la hemostasia: ajo en dosis concentradas, jengibre en cantidades altas, cúrcuma con potenciadores de absorción, vitamina E en dosis elevadas, aceite de pescado con aporte alto de EPA y DHA. El riesgo no está en tomar ajo en la comida, sino en acumular tres o cuatro extractos concentrados a la vez sin que nadie lleve la cuenta.

Hipérico o hierba de San Juan. Es el inductor enzimático vegetal por excelencia y por sí solo ya interfiere con anticonceptivos, anticoagulantes, antirretrovirales, inmunosupresores y antidepresivos. Sumarlo al ginkgo multiplica la imprevisibilidad. Evita la combinación.

Fórmulas multiingrediente para la memoria. Los productos que juntan ginkgo con bacopa, fosfatidilserina, huperzina A o vinpocetina apilan mecanismos y perfiles de interacción sin que exista ningún estudio de la mezcla concreta. Cuantos más activos lleva un bote, menos se sabe de él.

Alcohol. No hay una interacción farmacológica establecida, pero el consumo elevado ya deteriora la hemostasia y el hígado, que son justo los dos frentes implicados aquí.

Señales de alarma para suspender y consultar

Si estás tomando ginkgo y aparece cualquiera de estas situaciones, suspéndelo y busca atención médica:

Ante cualquiera de los cuatro primeros bloques, llama al 112 o acude a urgencias sin esperar. Lleva el envase del producto contigo: el equipo necesita saber la composición exacta, no solo el nombre.

Cómo notificar una sospecha de reacción adversa

Un paso que casi nadie da y que mejora la información disponible para todos. Si tienes una reacción que crees relacionada con un producto de ginkgo:

Buena parte de lo que hoy sabemos sobre las precauciones del ginkgo procede exactamente de esas notificaciones, no de ensayos financiados.

Checklist antes de empezar

Si tras leer todo lo anterior sigues planteándote tomarlo, este es el orden sensato:

  1. Escribe la lista completa de tu medicación, incluida la ocasional y el resto de complementos.
  2. Enséñasela a tu médico o a tu farmacéutico y pregunta expresamente por ginkgo. Es una consulta corta y gratuita.
  3. Descarta las contraindicaciones de la sección cuarta: coagulación, anticoagulantes, antiagregantes, epilepsia, embarazo, lactancia, menor de edad, alergia.
  4. Elige un producto con extracto normalizado, ácidos ginkgólicos declarados por debajo de 5 ppm y responsable identificable en la UE.
  5. Empieza por la parte baja del rango de dosis y tómalo con comida.
  6. Fija de antemano una fecha de evaluación a las 8-12 semanas y un criterio para decidir si sigues.
  7. Vigila encías, hematomas y sangrado nasal durante todo el tratamiento.
  8. Anótalo en tu lista de medicación para el próximo ingreso, cirugía o visita al dentista.

Y si tomas anticoagulantes, antiagregantes, antiepilépticos, antirretrovirales o inmunosupresores, o estás embarazada, la recomendación no tiene matices: no lo tomes. El beneficio esperable es modesto y el margen de error es demasiado estrecho.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto antes de una cirugía hay que dejar el ginkgo biloba?

La pauta habitual en preanestesia es suspenderlo entre una y dos semanas antes de la intervención, y aplicarla también a extracciones dentales, cirugía de cataratas o procedimientos dermatológicos. Confirma el plazo exacto con tu anestesista y avísale de cualquier planta o complemento que tomes.

¿Se puede tomar ginkgo biloba con Sintrom?

No sin autorización del servicio que controla tu anticoagulación. Sintrom es acenocumarol, no warfarina. Aunque los ensayos en voluntarios sanos no han demostrado un cambio consistente del INR, existen notificaciones de hemorragia con la combinación y las fichas de los medicamentos a base de ginkgo desaconsejan asociarlo a anticoagulantes orales.

¿Y si solo tomo una aspirina infantil al día?

Mejor no. El ácido acetilsalicílico a dosis bajas ya tiene efecto antiagregante mantenido, y el ginkgo añade un mecanismo distinto en la misma dirección. Si te lo han prescrito por prevención cardiovascular, consúltalo con quien te lo pautó.

¿El ginkgo biloba está contraindicado en el embarazo?

Sí. No hay datos de seguridad suficientes en embarazo ni lactancia, y el posible efecto sobre la agregación plaquetaria supone un riesgo añadido en el parto. Las monografías europeas desaconsejan su uso en ambas situaciones. Si lo has tomado sin saberlo, suspéndelo y coméntalo en tu siguiente revisión.

¿Puede provocar convulsiones el ginkgo biloba?

Las semillas contienen ginkgotoxina (4'-O-metilpiridoxina), una antivitamina B6 capaz de desencadenar convulsiones. Los extractos de hoja llevan cantidades mucho menores, pero se han notificado casos de convulsiones en personas con epilepsia y de pérdida de eficacia de anticonvulsivantes, así que en epilepsia se desaconseja.

¿Interfiere con la píldora anticonceptiva?

No hay una interacción establecida, pero el ginkgo modifica enzimas hepáticas implicadas en el metabolismo de los anticonceptivos hormonales, así que existe un riesgo teórico de pérdida de eficacia. Coméntalo con tu ginecólogo antes de combinarlos.

¿Tiene el ginkgo biloba alegaciones de salud autorizadas en la Unión Europea?

No. Como complemento alimenticio, el ginkgo no figura en la lista de declaraciones autorizadas del Reglamento (UE) 432/2012 y sus solicitudes sobre memoria y circulación recibieron dictamen desfavorable. Solo los medicamentos tradicionales a base de plantas registrados en la AEMPS pueden declarar una indicación, y con la redacción exacta de su ficha técnica.

¿Sirve para prevenir el Alzheimer si tengo antecedentes familiares?

No hay evidencia que lo respalde. Dos grandes ensayos, GEM en Estados Unidos y GuidAge en Francia, con miles de participantes y varios años de seguimiento, no encontraron reducción de la incidencia de demencia ni de Alzheimer. Los factores con evidencia preventiva son el ejercicio, el control cardiovascular, el sueño, la actividad cognitiva y social y el tratamiento de la pérdida de audición.

¿Cuántas semanas tarda en notarse el ginkgo biloba?

Los ensayos evalúan la respuesta a partir de las 8 a 12 semanas de tratamiento continuado. No tiene efecto agudo, así que tomarlo de forma puntual antes de un examen o una reunión no aporta nada.

¿Qué pasa si lo dejo de golpe tras meses de uso?

No se ha descrito síndrome de retirada. Se puede suspender de un día para otro sin pauta descendente. Si lo suspendes porque ha aparecido un efecto adverso, aprovecha para comentárselo a tu médico o farmacéutico.

¿Es seguro combinarlo con omeprazol?

El ginkgo induce la enzima CYP2C19, que metaboliza el omeprazol, y en estudios en humanos ha reducido sus concentraciones plasmáticas. La consecuencia probable es menos protección gástrica de la esperada, no toxicidad. Si tomas un inhibidor de la bomba de protones por una indicación importante, coméntalo antes.

¿Cuál es el error más frecuente con el ginkgo biloba?

No mencionarlo. Muchas personas no lo declaran en la consulta ni en preanestesia porque no lo consideran «medicación», y ese silencio es el origen de la mayoría de los problemas descritos: la interacción no vigilada y la cirugía sin suspender el producto.

Aviso sanitario

Esta información tiene carácter divulgativo y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tomas medicación crónica —en especial anticoagulantes, antiagregantes, antidepresivos, anticonvulsivantes, antirretrovirales, inmunosupresores o antidiabéticos—, estás embarazada o en periodo de lactancia, o padeces enfermedad hepática, renal, hemorrágica o neurológica, consulta con tu médico de cabecera, tu farmacéutico o el especialista correspondiente antes de tomar ginkgo biloba o cualquier otro producto a base de plantas. Las dosis recogidas en este texto son rangos descritos en monografías y literatura científica, no una prescripción individualizada. Si aparece cualquier signo de hemorragia o una reacción anormal, suspende el producto y acude a urgencias.

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Sobre este artículo: contenido divulgativo elaborado por el equipo editorial de labotika.es a partir de la monografía del HMPC de la EMA sobre Ginkgo biloba L., folium, de la normativa española de complementos alimenticios y medicamentos a base de plantas, y de la literatura clínica publicada. No hemos realizado ensayos propios, análisis de laboratorio ni pruebas de producto, y el texto no ha sido revisado por un profesional sanitario colegiado: úsalo como punto de partida para tu consulta, no como sustituto de ella. Actualizado el 28 de agosto de 2026.
Aviso sanitario: el contenido de esta página es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable. Ante cualquier problema de salud, consulta a tu médico o farmacéutico.